Políticas Públicas Eficientes y una Participación Activa de la Sociedad

Autor: Mtra. Luz María Chombo Tovar

Especialista en Programas de Asistencia y Desarrollo Social

 

El segundo Eje estratégico del Plan Estatal de Desarrollo 2011-2016 de la actual administración de gobierno, se refiere a “La Obra Humana” y establecen los ámbitos de educación, cultura, salud, deporte y vivienda como los instrumentos fundamentales para alcanzar el propósito de brindarle calidad de vida a la población.

Se identifica que las líneas de educación y salud son las coincidentes en el Plan Estatal de Desarrollo y los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU; y es en esa vertiente que se establece el análisis de los indicadores sociales contenidos en el presente documento.

De acuerdo a la información estadística del 2000 al 2011, donde se muestra la posición de Sinaloa respecto al promedio nacional de los indicadores educativos que contempla: grado de escolaridad, cobertura, deserción, eficiencia terminal y analfabetismo; la entidad se ubica en promedio en la posición número 16.

El documento de Índice de Desempeño Educativo Incluyente, publicado en el 2012 por la organización Mexicanos Primero, señala que: “El estado de Sinaloa tiene un desempeño esperado con retrocesos preocupantes. El desempeño de primaria colocó a la entidad en el lugar 9 en 2009, y en los años siguientes ha perdido posiciones hasta ubicarse en el lugar 11 en el 2012…”.

Contrario a lo previsto, la prueba ENLACE que evalúa las materias de español, matemáticas y ciencias a los alumnos de tercero a sexto de primaria y a los tres niveles de secundaria, en la entidad los resultados históricos del 2006 al 2012 muestra una mejora sustancial.

Al realizar un comparativo de los indicadores de ENLACE básica, ubicando dos niveles: deficiente (insuficiente y elemental), aceptable (bueno y excelente); encontramos que en el nivel de primaria agrupando los resultados de español y matemáticas el 47.6 por ciento de los alumnos pasaron de un nivel deficiente a un aceptable. Sin embargo, en secundaria sólo el 22.5 por ciento de los alumnos transitó el nivel aceptable.

En el área de salud, aunque la esperanza de vida de la población paso de 73.79 en el 2001 a 74.89 para el 2010, continúan muriendo niños menores de 5 años por causas prevenibles como la diarrea y las mujeres por complicaciones durante el embarazo, parto y puerperio.

La problemática social está directamente vinculada a la pobreza patrimonial de la población y para superarla se requiere de una intervención con políticas públicas eficientes y una participación activa de la sociedad civil organizada.

Entre los años ochenta y noventa en nuestro país, se reconoce la existencia de la pobreza y se diseñan políticas públicas con la finalidad de combatirla. Con la llegada de Vicente Fox a la presidencia de la república, se cambia la estrategia que venia desarrollándose a través del Programa Nacional de Solidaridad que incluía acciones en tres vertientes: bienestar social, apoyo a la producción y desarrollo regional; por una política de dispersión de recursos. Se cambio la promoción y desarrollo social por el asistencialismo.

En Sinaloa, durante los noventa se gestaron modelos de intervención social destacados como el de atención a jornaleros agrícolas, que fue retomado por el gobierno federal y lo instituyó como política pública a nivel nacional. Otro importante fue el de Desincorporación de la Mano de Obra Infantil que diseñó el Sistema DIF Estatal y que continúa siendo un referente importante como estrategia para erradicar el trabajo infantil.

Sin embargo, en los últimos años el desempeño institucional en la entidad ha decaído notablemente: la asignación de recursos no corresponde a resultados de diagnósticos y planeación estratégica, no hay innovación en los programas gubernamentales, los apoyos no se focalizan a la población más vulnerable, se realizan inversiones en infraestructura que no van articulados con una estrategia operativa que garantice beneficios, existe una descoordinación entre las dependencias, se carece de una evaluación de impacto cualitativo y con los cambios de administración municipal y estatal se pierde personal calificado y con experiencia en el área social.

Sabemos que existen rezagos que implican elementos económicos, sociales y culturales muy complejos e intrarregionales, aún así podemos mejorar procesos, programas, políticas públicas y participación ciudadana que nos permita el acceso al desarrollo nacional.

 

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